Y cuando a ti me dirija para declararte mi amor,
así sonará tu miedo interior:
"Olvídame".
"¿Cómo podría abandonar tu sueño?
¡Si eres, de todos, el más bello!"
Lejos de poder comprenderme,
tu voz preguntará irremediablemente:
"¿Por qué me amas tanto?"
"Porque existes,
y porque existo yo mientras tanto".